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sábado, 21 de marzo de 2009

Por qué no soy marxista

No creo en la teoría laboral del valor o "ley del valor".

La teoría laboral del valor de Marx sostiene que únicamente el trabajo humano utilizado en el proceso de producción es fuente de "valor". Es decir, que las mercancías se intercambian según la cantidad de trabajo simple y abstracto "socialmente necesario" incorporado en ellas.

Esto es algo obviamente falso. ¿Por qué no puede una máquina añadir "valor" a una mercancía? Es claro que puede. Las actividades comerciales también añaden "valor" a una mercancía, ya que son "socialmente necesarias". Es este "valor" el que determina el valor de cambio.

Al invertir en un activo se busca obtener más valor del que se invierte en él, y el mismo principio aplica para un empleado, una máquina o un activo financiero. Se invierte en una máquina para que ésta substituya al trabajo humano, por lo que no hay diferencia en principio entre el trabajo de una máquina y el trabajo humano.

¿Pero... es posible un marxismo sin la teoría laboral del valor?

Ya que Marx hace uso extensivo de tal teoría... ¿Es posible tomar otros elementos del pensamiento de Marx y alegar seguir siendo marxista?

Considero que no, por que la teoría laboral del valor es algo central al análisis de Marx, no es algo periférico. De ésta se vale Marx para mostrar que el sistema capitalista está formado por dos clases antagónicas, en el que la burguesía explota al proletariado.

Aunque es posible formular un concepto de explotación sin recurrir a la "ley del valor". Es claro que el capitalista tiene que obtener una ganancia al contratar un empleado, de lo contrario no lo contrataría. Esta ganancia representaría una forma de explotación que no se daría si los proletarios fueran auto-empleados o hubiera un control democrático sobre las ganancias.

De esta manera sería posible salvar algo del "materialismo histórico" de Marx. El proletariado tiene el interés de sacudirse el yugo de dominación de la burguesía.

El problema es que el proletariado no ha exhibido la "conciencia de clase" esperada por Marx. Han resultado más poderosas la "conciencia" de nación o religión. El proletariado no reconoce que la revolución socialista sea posible, y mucho menos necesaria. A lo más que se aspira es a reformar el sistema capitalista.

Resulta que en la práctica las ideas son tan importantes como la "base material" y económica de la sociedad. Que el proletariado no es una clase homogenea, y que los intereses y motivaciones de los individuos son diferentes dentro de una misma clase social. Que existe el problema de acción colectiva: El socialismo puede ser un bien público para el proletariado, pero eso no implica que haya un incentivo para que cada proletario luche por el socialismo sin que otros lo hagan.

El análisis económico marxista sufre de una gran deficiencia al no tomar en cuenta el lado de la demanda y enfocarse en el "trabajo incorporado" en el proceso de producción a la mercancía. El marxismo no toma en cuenta el aporte del capitalista, su carácter de empresario y organizador de la producción, de ser el agente que detecta y satisface las necesidades de los consumidores. Para Marx, el salario está determinado en forma exógena al proceso productivo, y solo satisface lo necesario para la subsistencia del trabajador.

El desarrollo del capitalismo ha demostrado la falsedad de la concepción marxista del salario como ingreso de subsistencia.

En la práctica política el marxismo ha demostrado tener más elementos en común con la religión que con la ciencia. El fracaso del marxismo no es algo casual. Los textos de Marx son las escrituras sagradas objeto de miles de especulaciones que dan lugar a numerosas sectas marxistas que se excomulgan mutuamente.

No hay nada más fácil que desestimar argumentos con la excusa de que "le hacen el juego a la burguesía", y calificar a todo pensamiento que se considere incorrecto como de "origen burgués". Esta actitud resulta contradictoria, tomando en cuenta la extracción burgesa de los fundadores del marxismo.

Y es que hay que ser aburguesado para realizar la gimnasia mental y la racionalización necesaria para asimilar la ideología marxista, por eso no es de extrañar que en los grupos marxistas abunden las personas de clase acomodada y que éstos tomen las posiciones de liderazgo.

Si se plantea el socialismo como meta, es necesario soltar el lastre del bagaje marxista. El mensaje socialista no debe apelar solamente a los obreros, debe de apelar a todos.

El marxismo, con su pretensión de ser un discurso científico, rechaza la inclusión del discurso ético en la lucha por el socialismo. Pero es imposible hacer a un lado los asuntos éticos, ya que en la práctica las decisiones deben de estar informadas por una base ética. La lucha por un mundo mejor siempre ha sido y siempre será un imperativo ético.


Referencias

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miércoles, 25 de febrero de 2009

El Partido Socialista de Gran Bretaña



Después de haber defendido el modelo de economía del regalo de Robin Cox he encontrado que su trasfondo es el del marxismo clásico.

Robin Cox perteneció al Partido Socialista de Gran Bretaña (SPGB, por sus siglas en inglés). Un partido que fue fundado en 1904, por lo que es uno de los partidos más longevos de la historia moderna.

Este partido es uno de los principales promotores de la idea del socialismo como como un sistema de producción descentralizado, sin intercambio comercial y sin dinero. En vez de producir para el intercambio comercial se produciría directamente para satisfacer las necesidades humanas. El ideal de este partido es pues compatible con el del anarco-comunismo.

La mayor objeción que le han hecho los anarquistas es la pretensión de introducir el socialismo por medio del sistema de democracia representativa actualmente vigente, por que existe el peligro de que los representantes del partido tomen y conserven el poder en sus manos, en vez de abolir el poder del Estado.

El SPGB a su vez rechaza a los anarquistas, recriminándoles que no tienen un marco teórico lo suficientemente sólido como el que ellos encuentran en el marxismo. La falta de una sólida teoría económica y política, y la falta de unidad organizativa de los anarquistas son un obstáculo para el triunfo del socialismo.

Sin embargo, el marxismo libertario que defiende el SPGB lo hacen afín al ideal anarquista. El SPGB no cree en la necesidad de un período de transición entre el capitalismo y el comunismo. En este punto se desvían de Marx, pero lo hacen por que consideran que el desarrollo histórico ha hecho innecesaria la implementación de un período transición, aunque éste sí era necesario cuando Marx lo propuso.

El SPGB no es un partido leninista. Ellos no consideran que Lenin haya ampliado las doctrinas de Marx, sino que consideran que más bien las tergiversó en forma perversa. El SPGB fue uno de los primeros críticos de Lenin y sus seguidores, cuando gran parte de los marxistas admiraban el régimen soviético.

Siguiendo a Marx, el SPGB enseña que el socialismo vendrá como consecuencia de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado. El proletariado se impondrá en esta lucha, se apoderará de la maquinaria del Estado y eliminará el sistema de clases. El proletariado impondrá el socialismo tal como el SPGB lo interpreta, por que estará en su propio interés hacerlo.

El SPGB insiste mucho en la importancia de la lucha de clases. Otro tipo de conflictos, como las guerras entre naciones, la discriminación racial, el sistema patriarcal, la discriminación por "orientación sexual", no son importantes, y solo debilitan la lucha del proletariado. El SPGB no toma partido en las guerras entre países, ya que considera que todos los gobiernos sirven a la burguesía.

Pero sucede que el proletariado actual no comparte la postura del SPGB. Al proletariado le hace falta la "conciencia de clase" necesaria para implementar el socialismo, por lo que acepta las ideologías burguesas en vez de adoptar el marxismo revolucionario del SPGB. La tarea del SPGB es educar al proletariado para que acepten su versión del marxismo. Para ello, el SPGB edita una revista llamada The Socialist Standard, que tiene la ventaja de que utiliza un inglés normal, tratando de evitar en lo posible la complicada jerga marxista. El SPGB tiene además "partidos acompañantes" como el Partido Mundial Socialista de EEUU, y el Partido Mundial Socialista de Canadá, que forman una red llamada "Movimiento Socialista Mundial".

El SPGB no hace alianzas con partidos que no aceptan sus principios básicos; a éstos los considera como sirvientes de la burguesía, y les ha declarado su manifiesta hostilidad.

Esta línea dura del SPGB le ha ganado mucha animadversión, pero tambien le ha ayudado a cohesionar su membresía, en forma similar a como lo haría una secta religiosa que predica que no hay salvación fuera de ella.

En el aspecto religioso, el SPGB no acepta como miembros a personas religiosas, no puede aplicar como miembro nadie que crea en Dios. Esto se debe a que ellos consideran que el teísmo es opuesto al materialismo que enseñó Marx.

El SPGB está organizado democráticamente, no tiene líderes que impongan su voluntad, por eso es necesario que la membresía acepte los principios básicos de su interpretación marxista, por que de lo contrario su propósito original sería desvirtuado, con lo que su rechazo a las personas creyentes se justificaría de esta manera.

Robin Cox, sin embargo, no está de acuerdo con esa política. Aunque él no es religioso, esa discriminación contra las personas religiosas le parece inaceptable. Él considera que la implementación del socialismo es un asunto práctico en el que para nada interviene la creencia en Dios. Esta fue la razón por la que Robin Cox dejó al SPGB y se unió al grupo World in Common.

Sin embargo, aunque Robin Cox ya no es miembro del SPGB, el Partido siempre utiliza las ideas de Cox para demostrar que el cálculo económico es posible en su versión del socialismo.

El SPGB es un partido revolucionario. Se opone en forma vehemente a la idea de que el actual sistema capitalista puede ser reformado en favor del proletariado. La tarea del Partido no debe ser la de buscar reformas del sistema, sino de abolirlo en su totalidad, para crear en su lugar un sistema de libre acceso. El Partido está de acuerdo en que los proletarios busquen presionar por mejores salarios y condiciones de trabajo, pero el Partido como tal no debe de inmiscuirse en asuntos de reformas.

El SPGB no cree que el capitalismo puede ser transformado gradualmente en socialismo.
Tampoco cree que su versión del socialismo pueda ser implantado en un solo país o región. El socialismo será a nivel mundial o no será.

Referencias

World Socialist Movement Página oficial en inglés del Movimiento Socialista Mundial.

The Socialist Party of Great Britain Página oficial del SPGB.

The Socialist Standard Versión online de la revista del SPGB.

World Socialist Forum Movement Un foro Yahoo! en inglés del SPGB.

Foro del Movimiento Socialista Mundial Foro en español dirigido por Marcos Colome, miembro activo del MSM.

Movimiento Socialista Mundial Blog en español de Marcos Colome.

World in Common Página oficial del grupo socialista al que está afiliado Robin Cox.

As soon as the pub closes Artículo que menciona el carácter sectario del SPGB.

Who can we work with? Un artículo de World in Common que discute la posibilidad de trabajar para el socialismo con personas religiosas.
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