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martes, 18 de septiembre de 2007

Crítica al modelo de Competencia Perfecta


No cabe duda de que la competencia perfecta es el modelo fundamental de la teoría neoclásica.

Como se estudia en cursos introductorios de Economía, su crudeza no puede pasar desapercibida: sus supuestos no son realistas.

Se supone un gran número de pequeñas firmas, ninguna de las cuales tiene influencia sobre el precio de mercado, pero que juntas determinan una curva de demanda agregada inclinada hacia atrás, una curva suave sin discontinuidades abruptas.

La información es perfecta. Los demandantes y oferentes poseen toda la información relevante de las curvas de demanda y oferta.

No existe incertidumbre en el tiempo. Las decisiones que tomarán los consumidores y productores son perfectamente previsibles.

El producto que se ofrece es homogéneo; esto es, percibido como equivalente para todos los consumidores.

Por lo tanto no puede haber publicidad, por que la información perfecta y la homogeneidad del bien la hacen innecesaria.

Hay libre entrada y salida de firmas en el mercado. No existen costos de transacción. El capital está siempre disponible para ser invertido y cualquiera puede hacerlo. Las plantas industriales pueden ser instaladas en forma inmediata.

Dadas estas condiciones, no existe competencia tal como se la entiende en el lenguaje común. Se dice entonces que no hay rivalidad.

Sobre estos supuestos imposibles se erige un modelo en el que el precio marginal de un bien resulta igual al costo marginal de producirlo. Esto se considera óptimo según el criterio de Pareto.

Es decir, que la competencia perfecta logra la máxima eficiencia social posible. Y este criterio de eficiencia evita las comparaciones interpersonales de bienestar, con lo que se logra una objetividad científica.

¿Qué sucede con la falta de realismo?

Se minimiza diciendo que todos los modelos científicos son irreales en alguna medida. Tienen que serlo para resultar relevantes y prácticos. Milton Friedman enseñaba que lo que importa es la capacidad predictiva de un modelo. Dice que un modelo puede tener capacidad predictiva a pesar de estar basado en supuestos irreales.

Por otra parte, el modelo de competencia perfecta es solo la base y el principio del proyecto de investigación neoclásica. Otros modelos más realistas se van elaborando a partir de esta base, por lo que el estudiante debe tener paciencia y cursar muchas asignaturas sobre mundos imaginarios para llegar al fin llegar a algo más aproximado al mundo real.

Ante estas explicaciones hay decir que resulta ingenuo esperar predicciones útiles de un modelo tan irreal. Esta no puede ser una razón válida para aceptar este modelo.

Además, aunque tuviera capacidad predictiva, carecería de capacidad explicativa, por que unos supuestos que son del todo irreales no podrían explicar resultados reales.

Y sobre el programa neoclásico de aproximaciones sucesivas cada vez más realistas, cabe objetar que resulta una estrategia desacertada empezar con modelos irreales y hacer de la realidad un caso especial.

  1. El método de aproximaciones sucesivas o de aislamiento podría ser apropiado cuando los pasos analíticos sucesivos involucran únicamente la adición de factores que en un principio se hicieron a un lado. Pero esta adición mecánica, sin embargo, no es apropiada para sistemas en los que los elementos poseen propiedades emergentes. Cuando, por ejemplo, nueva tecnología es introducida en el lugar de trabajo, o se instala un nuevo régimen gerencial, su comportamiento a menudo evoluciona, dando lugar a propiedades que no estaban presentes antes. Muchos de las proposiciones téoricas derivadas en base a propiedades pre-emergentes no ofrecen base para el análisis de formas de comportamiento post-emergentes.
  2. La teoría es aun dependiente de sistemas cerrados. Lo único que ha ocurrido es que un sistema cerrado ha sido añadido a otro sistema cerrado ligeramente más grande. Una sucesión de sistemas cerrados no produce un sistema abierto. Considere el siguiente ejemplo:
    • El sistema cerrado1 asume que la demanda de trabajo está determinada únicamente por los salarios.
    • El sistema cerrado1 genera la deducción/predicción de que la introducción de un salario mínimo producirá una caída en la demanda de trabajo.
    • El sistema cerrado2 ahora permitirá que la demanda sea determinada por los salarios y además por la demanda agregada.
    • El sistema cerrado2 es, sin embargo, todavía un sistema cerrado, solo que contiene más variables. Muchos de los (falsos) supuestos previos permanecen en su lugar y nuevos (falsos) supuestos son añadidos para asegurar el cierre en este sistema más complejo. Se apila falsedad sobre falsedad, evaporándose el sueño de algún día eliminar los falsos supuestos.
    El método de aproximaciones sucesivas, o cierres sucesivos, puede, por lo tanto ser exactamente descrito como "método de falsedades sucesivas" o "el método de sistemas cerrados sucesivos". En resumen, los contra-argumentos no evaden la crítica realista.
Steve Fleetwood, Why Neoclassical Economics Explains Nothing At All

Errores lógico-matemáticos

Hay todavía objeciones más fundamentales que tienen que ver con contradicciones en el modelo.

En primer lugar, al asumir rendimientos marginales decrecientes se supone que por lo menos uno de los factores de producción es fijo; pero el modelo de competencia perfecta parte del supuesto de que no hay restricciones a la entrada de nuevas firmas, con lo que no hay factores fijos, siendo los costos de transacción inexistentes.

Más aun, la idea de curvas de demanda individuales horizontales, cuya sumatoria produce una curva de demanda de mercado inclinada está profundamente equivocada.

Si es cierto que ninguna firma tiene influencia alguna en el precio, la sumatoria de su nula influencia no puede ser mayor que cero. En este modelo se confunde una influencia pequeña con una influencia inexistente.

De hecho, para obtener una curva de demanda de mercado como la que nos presenta el modelo oficial, todas las curvas de demanda individuales deberían de tener la misma pendiente.

Habría que suponer que los consumidores son clones unos de otros, solo así se podrían obtener curvas de demanda individuales con la misma pendiente.

Teniendo esto en cuenta, ya no es cierto que la firma maximiza sus ganancias cuando el ingreso marginal es igual al costo marginal, que a su vez es igual al precio.

El modelo de competencia perfecta no solo es irreal, sino también absurdo. Leer más de esta entrada......

jueves, 30 de agosto de 2007

Las curvas de Oferta y Demanda

Las curvas de oferta y demanda forman parte de cualquier curso introductorio de economía. En realidad las dibujamos más como líneas rectas que como curvas.

Curvas de oferta y demanda

La curva de oferta está inclinada hacia adelante y la curva de demanda está inclinada hacia atrás (Las ordenadas representan el precio y las abcisas la cantidad).

El precio y la cantidad de equilibrio se encuentran en el punto de la intersección de las dos curvas. En este punto la cantidad demandada es igual a la cantidad ofrecida (el mercado se vacía).

Este equilibrio se considera estable, ya que si el precio es superior al postulado precio de equilibrio, la cantidad ofrecida es superior a la cantidad demandada, lo que ejerce una presión hacia abajo sobre el precio hasta alcanzar el precio de equilibrio. Y si el precio es inferior al precio de equilibrio, la cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida, lo que ejerce una presión hacia arriba sobre el precio, hasta alcanzar el punto de equilibrio.

Los precios máximos fijados por el gobierno por debajo del punto de equilibrio producen desabastecimiento, ya que a este precio la cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. Por el contrario, a un precio fijado por el gobierno por encima del punto de equilibrio se produce un exceso de la cantidad que los oferentes están dispuestos a dar por encima de la que los consumidores desean.

En este sencillo modelo no sobra nada en el inventario al final del período. No se toman en cuenta que el proceso de producción se desarrolla en el tiempo. Es decir, la producción es exógena al modelo.

En un curso introductorio, el estudiante tiene la impresión de que estas curvas resultan de la inducción de la investigación empírica.

Pero es falso.

La base para dibujar las curvas de oferta y demanda de la manera que se acostumbra es puramente teórica. En el mundo real no se observan curvas de oferta y demanda, ni precios de equilibrio, solamente determinados precios en determinados momentos.

Pero ni aún en la teoría oficial existen siempre las curvas de oferta. En los monopolios no existe una curva de oferta, ni en los diferentes modelos de oligopolios. Solamente en la competencia perfecta y la competencia monopolística.

Pero aún estos modelos están basados en supuestos arbitrarios, ya que se asumen rendimientos marginales decrecientes. Sin embargo, la investigación empírica sugiere que es frecuente el caso de firmas que tienen rendimientos marginales constantes, e incluso crecientes, y exceso de capacidad instalada, con lo que la curva de oferta puede ser horizontal o inclinada hacia atrás.

La curva de demanda de un mercado se supone que resulta de la sumatoria de las curvas de demanda individuales. Estas curvas de demanda a su vez suponen preferencias constantes y claramente definidas. Lo que resulta irreal, por que pocos pueden decir con seguridad cuanto consumirían de un bien a diferentes niveles de precios, ni mucho menos que las preferencias se puedan trazar como curvas de demandas continuas en vez de discretas.

Incluso con estos supuestos no realistas, no hay razón para suponer que todas las curvas de demanda individuales tengan la misma pendiente, por lo que la sumatoria de curvas de demanda individuales tendría abruptas discontinuidades en forma de sierra, con lo que no hay manera de asegurar la existencia de un punto de corte único, ni que los puntos resultantes sean de equilibrio.

Demanda quebrada

Ni que decir que la influencia de la oferta sobre la demanda (publicidad) se considera nula. Ni tampoco se toman en cuenta otros factores sociales que determinan las preferencias. Los individuos se consideran como clones aislados, solo así se explica que las curvas de demanda se asuman con la misma pendiente.

Las curvas de oferta y demanda dibujadas en forma tradicional han venido para muchos a formar parte del acervo del sentido común. Pero un análisis cuidadoso nos revela que no son en absoluto evidentes.


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lunes, 13 de agosto de 2007

Se busca novia

Ahora que están de moda los "cintillos" en muchos programas de televisión -esas franjas negras en la parte inferior de nuestras pantallas con textos en movimiento que se mandan por celulares- hay quienes aprovechan para mandar mensajes de cariño a sus parejas. Otros buscan novios o novias y dejan sus números de teléfono. Heterosexuales y homosexuales "activos" y "pasivos". Hay quienes disimulan y dicen "buscar amigos o amigas", y hay quienes piden directamente sexo.

He visto estos cintillos hasta en noticieros. Son una plaga. Las dulzonas muestras de cariño pueden hacerse en privado y en forma directa, preferiblemente en persona. Aunque hay quienes no tienen el valor suficiente para hacerlo. Y en cuanto los que buscan novio o novia por estos medios, resultan patéticos. La mejor forma de conseguir un compañero o compañera romántica es conociendo gente en el mundo real, no en los chats o cintillos. Pero de nuevo, hay quienes no tienen el valor para hacerlo. Para las mujeres es más fácil, solo tienen que ser bellas y vestir bonito y al instante aparecerán zopilotes revoloteando. Para los varones es un poco más difícil, necesitan mostrar más iniciativa. Pero hay hombres que ni siquiera tienen el valor de abordar mujeres que no conocen, tienen que esperar que alguien de su círculo social se las presente.

Parece que estamos criando una generación de hombres tímidos.

Esto es una consecuencia directa del individualismo capitalista. La competencia en diferentes niveles: académico, empresarial, de estatus, etc. produce hostilidad y nos divide. Las instituciones académicas desde la escuela hasta la universidad están más interesadas en proveer empleados dóciles para ser utilizados por el capital que en proveer una formación humanística. No se nos enseña a relacionarnos los unos con los otros, no se busca desarrollar nuestras habilidades sociales.

Al capital le conviene mantenernos divididos. La prueba está en que las asociaciones de empresarios (burgueses) no se pronuncian sobre el tema de la educación deshumanizante. Aunque en cierta manera les perjudica tener una mano de obra socialmente inepta, prefieren tomar precauciones contra la lucha de clases: no quieren enfrentarse con unos trabajadores unidos. Leer más de esta entrada......

martes, 7 de agosto de 2007

La estafa de la economía neoclásica

¿Qué es la economía?

Según la definición neoclásica, la economía es una ciencia que trata sobre la asignación de recursos escasos entre usos alternativos.

Esta definición típicamente emic no tiene nada que ver con lo que la economía neoclásica realmente hace. No se pretende encontrar un sistema de organización social que satisfaga en forma óptima las necesidades humanas. Se toman las relaciones sociales de producción capitalistas como dadas, y se procede a idealizarlas, utilizando supuestos irreales para trazar modelos que sean susceptibles al manejo matemático. Por lo que no es una ciencia, a pesar de que pretenda serlo, ya que su base teórica está completamente desligada del mundo real en que vivimos.

El que estudie la teoría económica burguesa pensando aplicarla en forma privada para tener éxito en el mundo de los negocios se llevará una gran desilusión. La economía no sirve para eso. La "ciencia económica" solo sirve para justificar las políticas económicas estatales necesarias para mantener el sistema capitalista. La economía neoclásica es básicamente ideología burguesa matematizada.

Cuando se confronta a los economistas burgueses con la falta de realismo de su teoría, responden que el sistema económico se comporta "como si la teoría fuera cierta". Aun los modelos neoclásicos que tratan de eliminar algunos de los supuestos más burdos mantienen una gran dosis de irrealismo.

En la economía neoclásica prevalece una preferencia por el modelaje matemático sobre la aplicación real. Los problemas económicos que no se prestan al tratamiento matemático se descartan como no importantes o "no científicos".

La economía neoclásica es una pseudociencia que trata de modelar matemáticamente la idea famosamente expresada en la metáfora de la "mano invisible" de Adam Smith que enseña que los individuos al buscar en forma egoísta su bienestar particular, realizan en forma inadvertida el bienestar de toda la sociedad.

Esa es una idea que queda tan embutida en la cabeza del estudiante de economía, que a lo sumo el profesional ya formado admitirá algunas "fallas del mercado" que pueden ser remediadas con un poco de intervención estatal. A los que no son economistas, ni han sido adoctrinados con la retórica economicista, tal confianza en el mercado los deja perplejos. Si no fuera por sus credenciales profesionales y por el prestigio académico, las opiniones de los economistas serían fácilmente descartadas por descabelladas.

Necesidades ilimitadas, recursos escasos

Todos los bienes económicos son por definición escasos, pero la economía neoclásica no investiga la escasez artificial producidas por las relaciones de producción históricamente determinadas. En el sistema capitalista son compatibles las hambrunas con la sobreproducción de alimentos.

También las necesidades y deseos humanos se consideran como dados, sin tomar en cuenta la influencia que la publicidad y la presión social tienen sobre éstos. Leer más de esta entrada......