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jueves, 3 de enero de 2008

Las inconsistencias libertarianas de Lobo Gris

Lobo Gris ha escrito un post en el que denuncia las supuestas inconsistencias del anarcocomunismo y anarcomutualismo.

Sin embargo, no logro ver que haya logrado demostrar inconsistencias internas en estas posturas. Lo más que logra es demostrar que no son consistentes con el libertarianismo. Pero eso ya lo sabíamos.

Además, sus objeciones se dirigen contra el anarcomutualismo. El anarcocomunismo solo se puede dar por aludido en las cosas que comparte con el mutualismo, pero al leer el título uno esperaría algo más completo.

Lobo Gris dice:

Muchas veces se me pregunta cómo puedo ser anarquista y al mismo tiempo defender el capitalismo y el liberalismo. La respuesta es sencilla: el marco liberal es el único consistente con el anarquismo, y el capitalismo es el producto de las acciones de los individuos en un marco liberal.


Por liberal entiéndase libertariano. Aquí corremos el peligro de enredarnos con las palabras. El anarquismo ha sido históricamente crítico del capitalismo. Pero ahora hay anarquistas de nuevo cuño que dicen defender el capitalismo. Estamos obviamente ante una nueva definición de anarquismo. No sólo eso, también han redifinido el término capitalismo.

En el FAQ anarquista argumentan ampliamente por qué anarcocapitalismo no puede ser considerado como anarquismo.


Los "anarco"-capitalistas alegan ser anarquistas por que dicen oponerse al gobierno. Como se verá en la última sección, ellos utilizan una definición de diccionario del anarquismo. Sin embargo, con esto se falla en apreciar que el anarquismo es una teoría política. Cómo los diccionarios generalmente no son muy sofisticados, esto significa que ellos fallan en reconocer que el anarquismo es más que una mera opocisión al gobierno, se caracteriza también por una oposición al capitalismo (por ejemplo, contra la explotación y la propiedad privada). De manera que la oposición al gobierno es una condición necesaria pero no suficiente para ser anarquista. También es necesario oponerse a la explotación y a la propiedad privada capitalista. Como los "anarco"-capitalistas no considera el carácter explotador de los intereses, la renta y las ganancias, ni se oponen a los derechos de propiedad capitalista, ellos no son anarquistas."

Are "anarcho"-capitalists really anarchists?


Sin embargo, considero que las palabras pueden ser manipuladas de diferentes formas, y a lo largo de la historia pueden llegar a significar lo contrario de su acepción original. De manera que si hoy aparecen nuevos grupos que quieren llamarse a sí mismo anarquistas a pesar del uso histórico que ha tenido la palabra, no hay nada que podemos hacer.

Sin embargo, Lobo Gris alega que el anarcocapitalismo es compatible con la posición original defendida por Proudhon.

Proudhon no pensaba tanto en el anarquismo como un fin, una utopía, sino como un proceso hacia algo. Pero notemos cómo la propia visión proudhoniana es totalmente consistente con un orden liberal.


Decir que la doctrina de Proudhon es consistente con el libertarianismo es cercernar el pensamiento de Proudhon. Una de las frases más recordadas de Proudhon es aquella de que "la propiedad es robo". Semejante afirmación es una blasfemia en boca de un libertariano, pero bastante comprensible en un socialista.

Por supuesto, luego Proudhon y sus seguidores, influídos por las enseñanzas del marxismo acerca del capitalismo, llegan a la conclusión de que el mutualismo es el único orden consistente con el anarquismo. Y aquí aparece el error fundacional del anarquismo tradicional.


Aquí el error es tuyo, Lobo Gris. Marx rechazaba las ideas de Proudhon tildándolas de "pequeño-burguesas". Dado que el mutualismo es incompatible con el marxismo, difícilmente lo seguidores de Proudhon hubieran adoptado el mutualismo leyendo a Marx. Es cuestión de lógica. A propósito, Marx no inventó el socialismo. La crítica de Proudhon al capitalismo precede a la de Marx. Solo que Marx creía que el suyo era el verdadero "socialismo científico" y el socialismo de los que le precedieron era "utópico".

Lobo Gris procede luego a criticar cinco puntos que supuestamente defienden los mutualistas.

Estos son:

1. La libertad no es compatible con el trabajo asalariado.
2. Quien trabaja en una cooperativa o es un trabajador independiente, no está sometido a los caprichos del capitalista y tiene garantizado su empleo.
3. Qué forma de propiedad adoptar.
4. El principio de la democracia.
5. En un mercado libre, el capitalismo desaparecería y sería sustituído por el autoempleo y el cooperativismo.

Veamos el primero:

1. La libertad no es compatible con el trabajo asalariado.

Esta afirmación se fundamenta en la idea de que quien trabaja para otro individuo a cambio de un salario, lo hace porque no tiene más remedio que hacerlo para sobrevivir. Según los mutualistas, no existe una verdadera libertad de contrato entre el empleado y el empleador porque el empleado lo hace forzado por su necesidad.


Aquí no hay ninguna inconsistencia. El concepto libertariano de libertad solo se preocupa de que haya libertad de contrato, mientras que los socialistas se interesan más en las consecuencias psicológicas y sociales y los problemas de alienación que resultan de las relacionas jerárquicas de dominación en el ambiente laboral.

2. Quien trabaja en una cooperativa o es un trabajador independiente, no está sometido a los caprichos del capitalista y tiene garantizado su empleo.

Esto es incorrecto. Los mutualistas reconocen que en las condiciones del capitalismo actual las cooperativas están también sometidas a los vaivenes del mercado.

3. Qué forma de propiedad adoptar.

La propuesta mutualista está llena de contradicciones y vaguedades acerca de cuál es la forma de propiedad que hay que adoptar en una sociedad anarquista. Inicialmente todos los mutualistas sugieren que debe adoptarse una propiedad mutual que sería una especie de propiedad privada pero en la está prohibido su uso capitalista, es decir, contratar a alguien para que haga uso de los medios de producción propios, y así lucrar por medio de lo que denominan "plusvalía".


No es correcto. Hay quienes sostienen que las fuerzas del mercado son suficientes para disuadir las relaciones de tipo capitalista, así es que no hay necesidad de prohibir nada. Pero en el caso de que lo fueran ello no significaría ninguna inconsistencia.

El primer problema surge cuando aparece el término "prohibición". En una sociedad anarquista, ¿por qué alguien libremente se sometería a una ley que le prohibiera utilizar su propiedad de modo capitalista? Es evidente que tal prohibición se debe basar en alguna forma de autoridad. Un sometimiento por la fuerza a leyes dictadas por otros, leyes con las cuales uno no está de acuerdo. Esto se comprenderá mejor en la próxima sección sobre el problema de la forma de gobierno sugerida por los "anarquistas" tradicionales.


Aquí este argumento se vuelve en contra tuya. Ya que si para defender las relaciones de propiedad mutualista hay que recurrir a la autoridad y a la fuerza, tendrás que admitir que otro tanto sucederá en una sociedad capitalista al defender la propiedad privada lockeana.

4. El principio de la democracia.

La primer reacción de los mutualistas en relación al problema de la propiedad es argumentar que las leyes son dictadas por asambleas populares, y bajo el principio democrático del poder de las mayorías. Por lo cual, si una mayoría dicta que el uso capitalista de la propiedad debe ser prohibido, entonces, los que no están de acuerdo deben aceptar su ley.

Olvidan los "anarquistas" tradicionales, y esta es una de sus mayores y más evidentes contradicciones, que si se rigen por el principio de la democracia, se instaura un orden autoritario en el que las mayorías someten a las minorías. Pero ¿por qué una minoría debe someterse a las leyes que le impone una mayoría? Con ese criterio legitiman cualquier atropello de unos sobre otros: la mayoría decidió, y hay que someterse a esa decisión. Y es claro que lo que defienden estos "anarquistas" no es más que una forma de dictadura del proletariado.


La estructura organizativa anarquista se organiza "abajo hacia arriba" para evitar en todas las formas posibles el surgimiento de estructuras jerárquicas de poder. De modo que la comparación con la "dictadura del proletariado" de la teoría marxista está fuera de lugar.

Pero veamos que alternativa nos ofrece el libertarianismo: el elitismo burgués: el sometimiento de la mayoría por parte de unos pocos. ¿Es esta un mejor opción? Y es que en una sociedad anónima, por ejemplo, los empleados no tienen arte ni parte en las decisiones de los accionistas. Ni tampoco la asamblea de accionistas tiene que estar estructurada en forma democrática, los que tengan mayor peso con sus acciones tendrán la voz cantante en la toma de decisiones.

Pero esto a los libertarianos no les importa. La sociedad puede organizarse en una dictadura de tipo fáctico, siempre y cuando se forme de acuerdo a los principios sacrosantos de no agresión y de apropiación original.

Incluso se puede tolerar la esclavitud, el aborto, la destrucción del ambiente, la venta libre de drogas y el tráfico de niños, siempre y cuando estas actividades se realicen de acuerdo con los principios libertarianos arriba mencionados.

(Ver también: Won't there be a danger of a "tyranny of the majority" under libertarian socialism?)

5. En un mercado libre, el capitalismo desaparecería y sería sustituído por el autoempleo y el cooperativismo.

Es correcto. Esto se basa en la idea de que el actual capitalismo no está basado en el libre mercado.

Las fuerzas que se oponen a que esto suceda están basadas en la intervención estatal y son los cuatro "monopolios" de Tucker: monopolio del dinero, monopolio de la tierra, monopolio de los aranceles o tarifas y monopolio de las patentes. Además de estos, Kevin Carson añade el subsidio estatal al transporte.

Los mecanismos de mercado que llevarían a un paraíso socialista los explicó acá.

Otra observación adicional que ayuda a ver esto es que mientras las empresas capitalistas buscan sobrevivir atendiendo lo mejor posible a la demanda, el interés principal de una cooperativa no es la demanda, sino los trabajadores de la cooperativa. Por eso es que el cooperativismo está condenado a fracasar, traicionando sus propios principios.


Es curioso que digas esto, por que -siguiendo la misma lógica- tendrías que denunciar las empresas capitalistas por estar más interesados en la acumulación de ganancias que en satisfacer la demanda del mercado.

Los cooperativistas también nos dicen que las cooperativas han fracasado porque los propios cooperativistas traicionan sus principios. Es cierto, pero hay que agregar que los principios en los que se sustenta el cooperativismo son traicionados porque son principios morales inútiles, que al final pretenden la autoinmolación, el autosacrificio. Son principios que terminan perdiendo su objetivo original, y dejan de ser un medio, para convertirse en un fin en sí mismos, a los cuales el trabajador termina sometiéndose por encima de todo, incluso por encima de su bienestar y sus intereses (sino, ¿por qué traicionar dichos principios?)


Según los mutualistas, las cooperativas no han despegado por problemas institucionales (los monopolios de Tucker) lo que las vuelve presa fácil de la competencia capitalista.

Pero no es cierto que los principios cooperativistas exijan la auto-inmolación y el sacrificio. Lo contrario si sucede en muchas empresas capitalistas en las que se considera al empleado como una mercancía más, a la que se le debe sacar el máximo provecho con el mínimo costo.

5 comentarios:

Germinal Valiente dijo...

Ardegas, lo dicho. Te mereces un monumento. Yo a ti te pongo un piso en mi barrio para que me des clases de economía política.


Ardegas, viva la madre que te parió!.

LoboGris de Lothlórien dijo...

Ardegas,

que decir, creo que no respondes a mis argumentos, sino a lo que otros argumentan. Sería muy largo responderte a todo ya. Pero podemos ir de a poco, empezando por el principio, pues tu respuesta ya empieza mal encaminada.

Yo no utilizo ninguna definición de diccionario del anarquismo. parto del mismo fundamento que parte Proudhon, y que reproduzco en mi artículo. Sólo que mi artículo apunta a demostrar que la línea argumental del anarquismo tradicional es equivocada. Es un error pensar que el concepto del anarquismo incluye una oposición al capitalismo. La oposición al capitalismo no proviene del concepto central de anarquismo. Proviene de otros afluentes ideológicos.

Totalmente cierto, el anarquismo tradicional es una teoría política. Pero es una teoría inconsistente. Entonces, o bien concluimos que el anarquismo es un imposible lógico, o bien rearmamos la teoría política del anarquismo para hacerla consistente con sus enunciados fundamentales.

Esto último es lo que hago yo. No estoy cercenando el concepto de anarquismo. Hago una revisión de la teoría.

Esa es la primer aclaración que tengo que hacer antes de continuar con cualquier otra cosa, porque es evidente, a partir de tu respuesta, que no has comprendido el enfoque de mi artículo ya desde su inicio.

Germinal Valiente dijo...

Yo veo el anarquismo como un modo de dar la posibilidad a la gente para que gestione la economía (entendida ésta como el reparto de recursos) de la forma que mas le convenga y, por supuesto, usando como herramienta para este fin la democracia y el federalismo.

Si el autor que quieres analizar no empieza teniendo como obvia esta afirmación que acabo de realizar te garantizo que, realmente, no es anarquista. Es otra cosa, pero se llama a sí mismo anarquista para hacerse el guay y vender mas libros.

Creeme, se de lo que hablo.

Stewie Griffin dijo...

acracia y democracia ¿son lo mismo? Eso se deduce de tú planteamiento incosistente.

Ya que estamos de definiciones:

Acracia (del griego α-, "no" y κράτος, "fuerza, violencia") y ácrata son sinónimos de anarquía y anarquista respectivamente, aunque la raíz del concepto no es la misma: anarquía alude a la falta de un principio o poder que organice jerárquicamente la sociedad; acracia, a la ausencia de coerción.

Los ácratas no aceptan la legitimidad de ninguna imposición. Desde su perspectiva, para que una acción tenga valor moral debe emanar de la decisión libre de quien la emprende, por lo que las actividades humanas deben ser resultado de compromisos voluntarios. Para ellos, las personas no han nacido para obedecer, sino para decidir por sí mismas.

¿Son realidades distintas los anarquistas y los acratas? Si respondes que si, desde tú punto de vista, tú eres anarquista (¡sin jefes! = coacción contra quien quiera asumir una jerarquía de forma voluntaria), y yo un acrata, porque busco la ausencia de coerción, no imponer un (supuesto) orden espontaneo a punta de bayoneta.

Salud y anarquía de mercado

Germinal Valiente dijo...

Naturalmente, una sociedad en anarquía es la máxima expresión de la democracia. Los hombres, para gestionar los recursos y tomar decisiones, se asocian voluntariamente y deciden someter las cosas a referendums locales. Es tan sencillo como eso.

Si quieres informarte más sobre el tema te recomiendo el libro de Bakunin "Socialismo, federalismo y antiteologismo". Seguramente no lo leerás, porque las personas que dicen que anarquía no tiene nada que ver con democracia son normalmente tan ignorantes que no son capaces de leer más que libros de mierda escritos por capullos que lo único que quieren es ganarse la vida (y de paso hacerse ricos) sentados frente a un teclado y que vayas a sus conferencias.